El tiempo, aquello que no existe y que, a pesar de ello, buscamos. La perfecta comunión de las emociones conecta al hombre con el entendimiento. El hombre, sin embargo, ha perdido esta capacidad de mantener la razón y su sentir. La ha perdido debido a su deseo de detener lo que no existe. Anhela más de lo que puede entender, o de lo que podrá. El final de la búsqueda conducirá al hombre a la locura. Jamás logrará recuperar lo inexistente. El panorama más cercano descrito sería el siguiente: La frustración teñirá, de aquello que no es perceptible, el espacio; caminando se encontrará sin rumbo alguno; las voces cesarán y el deseo se habrá ido; la confusión será el estado perpetuo.
En el final de los tiempos nacerá la más cruel de las desesperanzas. La locura sólo será la antesala al verdadero mal. Todos se rendirán y aceptarán su destino fatal. No habrá más razones para la soberbia adoración propia, ni jactancia por la falsa omnipotencia que el saber le dio al hombre. Contemplará el desorden más hermoso. Su espíritu se quebrantará inmediatamente, siendo después este desechado y olvidado. Reinará en los últimos instantes la indiferencia del universo hacia el hombre. La mofa más grande será silenciosa, y la recibirá este último. Recibirá el mayor de los castigos el pedante: ver en la lejanía su cometido incumplido.
El hombre comenzará a creer en lo absurdo. Se aferrará a todo aquello que repudió. Erigirá un monumento a la vergüenza. Caminará lentamente y mirará hacia el cielo oscuro. Las lágrimas no podrán salir de sus ojos. En su mente se proyectarán las más terribles visiones. Conocerá el origen de todos los miedos. Ahí se arrodillará y pedirá perdón, desde lo invisible hasta a lo oculto en el corazón. Amará pero no sinceramente, pues su amor sólo será una prueba del miedo a su desaparición, de la concoja y de su hipocresía. Todo lo que el hombre entronizó será quemado. Perecerá todo en la más deliciosa disonancia.
La existencia se tornará helada. Todo perderá su fuerza. Nada podrá hacerse. Nada podrá recuperarse. El hombre caerá abatido sobre el fango donde lentamente será tragado. Se terminarán las diferencias y lo justo llegará. En el fin alguien se levantará; con el más auténtico amor abrazará. Habrá conocido lo más íntimo. Aquel que fue descartado revelará lo más increíble. Unirá a sus hermanos y logrará la paz en los momentos más difíciles. Todos esperarán el momento en que se corte el balance entre lo natural y lo trascendental. Lo que está más allá se sobrepondrá y el triunfo será celebrado. Las nimiedades se diluirán. La imagen se desdibujará, indicando así el cierre de lo creado. El final es inevitable.
http://www.flickr.com/photos/geezaweezer/5725427340 is under a Creative Commons license:
http://creativecommons.org/licenses/by/2.0/
http://www.flickr.com/photos/geezaweezer/5725427340 is under a Creative Commons license:
http://creativecommons.org/licenses/by/2.0/

No hay comentarios.:
Publicar un comentario